lunes, 31 de marzo de 2008

Santopedia


El pasado 23 de marzo nacía una wikipedia para los santos. Santopedia es una idea lanzada por un grupo de jóvenes católicos de Barcelona para fomentar el conocimiento de los santos y la investigación de sus vidas.
Todavía es un pequeño proyecto pero Nacho Cofré, su director, desea que sea un proyecto muy grande. Se trata de encontrar en la vida de los santos un ejemplo objetivo sin grandes expresiones piadosas ni frases sentimentales, pero útil para investigadores, historiadores, mentes inquietas...
Ofrece listados de todo tipo, filtros para encontrar cualquier santo según su pais de origen, su orden religiosa, su estado civil o su dignidad eclesiástica.
Es una buena manera de aprovechar la tecnología para aprender del mejor tesoro que tiene la Iglesia católica y que no es otra cosa que sus santos.
Ya lo sabes.... http://www.santopedia.com/

domingo, 30 de marzo de 2008

Magdi Cristiano Allam


Magdi Allam es el subdirector del periódico italiano Corriere della Sera, y era musulmán, hasta que el 22 de marzo de este año se convirtió al catolicismo. Ahora se llama Magdi Cristiano Allam, y recibió los sacramentos de la iniciación cristiana nada más y nada menos que de la mano de Benedicto XVI. Es egipcio, y llegó a Italia con 20 años como especialista en asuntos islámicos.
Ha sido acusado por sus antiguos hermanos de fe como enemigo del Islam, hipócrita cristiano, mentiroso difamador del Islam, en fin, que han emitido públicamente una fatwe contra él, y ahora, cualquier musulmán podría matarlo en cualquier momento. Su condena a muerte por el Islam no creamos que es nueva, Magdi Allam ya era conocido por luchar a favor de un Islam moderado y al final su lucha se ha hecho deseperada y la única luz que ha visto es la de Cristo.
Para las personas que hemos nacido en un pais occidental, democrático, donde se respetan los derechos y libertades de las personas no nos parece heroico profesar la fe cristiana, incluso, tenemos libertad para renegar y apostatar de ella cuando queramos. Para Magdi Allam, realizar una acción que a nosotros nos sale gratis y que nos tomamos a broma, a él le puede costar la muerte. Es como aquellos primeros cristianos durante el Imperio Romano, para ellos bautizarse era más que derramar agua sobre su cabeza. Para ellos la religión no era una rutina, para Magdi Allam tampoco.

Transcribo unas palabras de Magdi Allam:
Mi mente se ha liberado del oscurantismo de una ideología que legitima la mentira y la disimulación, la muerte violenta que induce al homicidio y al suicidio, la ciega sumisión y la tiranía, y he podido adherirme a la auténtica religión de la Verdad, de la Vida y de la Libertad. En mi primera Pascua como cristiano, no sólo he descubierto a Jesús, sino que he descubierto por primera vez el verdadero y único Dios, que es Dios de la Fe y de la Razón.

sábado, 29 de marzo de 2008

Premio Templeton


El premio Templeton es un galardón internacional que se da desde 1972 por la fundación Templeton a personas que contribuyen a la investigación o los descubrimientos de realidades espirituales. El premio lleva el nombre de su fundador, Sir John Templeton, un empresario americano de origen británico que fue nombrado caballero por Isabel II en 1987 en reconocimiento a su labor como filántropo.
El premio Templeton se llamaba hasta 2001 Premio Templeton para el progreso de la religión y es entregado por el principe Felipe de Edinburgo en una ceremonia en el Palacio de Buckingham. El premio está dotado con 1.170.000 euros y supera al premio Nobel.
¿Qué personas se han llevado este premio?, pues en 1973 la Madre Teresa de Calcuta, en 1974 Roger de Taizé, o en 1995 Paul Davies. La nómina de nombres es impresionante y está llena de científicos, filósofos y teólogos.

Este año ha recibido el premio Templeton Michael Heller, un sacerdote y matemático polaco que ha realizado un estudio que muestra cómo las matemáticas pueden ofrecer pruebas indirectas de la existencia de Dios. Heller es profesor de la Facultad de Filosofía de la Academia Pontificia de Teología de Cracovia, Profesor visitante en el Instituto de Astrofísica y Geofísica de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), en el Instituto de Astrofísica de la Universidad de Oxford (Inglaterra) y en el departamento de física y astronomía de la Universidad de Leicester (Inglaterra). Desde 1986 colabora en el Observatorio Vaticano en Castel Gandolfo y en la Universidad de Arizona en Tucson (EEUU) y fue amigo de Juan Pablo II.

Durante años trabajó afanosamente bajo las asfixiantes estructuras de la era soviética y se ha convertido en una figura en la física, cosmología, teología y filosofía, con un amplio bagaje académico y religioso. Para él, la naturaleza matemática del mundo y su inteligibilidad por parte del ser humano constituye la evidencia circunstancial de la existencia de Dios.

Heller explica:
«Si preguntamos sobre la causa del universo deberíamos preguntar sobre la causa de las leyes matemáticas. Al hacerlo nos situamos en el gran plan maestro de Dios al pensar el Universo, ante la pregunta sobre la causalidad definitiva: ¿por qué existe algo en vez de no existir nada?"
«Al preguntarlo, no estamos preguntando sobre una causa como otras causas. Preguntamos sobre la raíz de todas las causas posibles. La ciencia no es sino un esfuerzo colectivo de la mente humana para leer la mente de Dios desde las preguntas de las cuales nosotros y el mundo parecemos estar hechos»

El modelo teórico propuesto por Heller responde a la idea tradicional de un Dios transcendente que, por otra parte, es el origen creador, el fundamento del ser, del que surge el espacio-tiempo del mundo creado. Este modelo parece sugerir unos ciertos paralelos con la idea de un Dios más allá del espacio-tiempo y, sin embargo, dinámico. Este Dios no sería “eterno” (o sea, con tiempo sin fin), sino simplemente otra cosa distinta, no temporal, más allá del espacio-tiempo, donde privaría la superposición de estados y la simultaneidad. Heller admite el enfoque de la metafísica tomista clásica: la explicación del universo exige una causa primera no mundana y necesaria, sólo atribuible a Dios, ya que al mundo no puede atribuírsele la necesidad. Sólo Dios – y no el universo – puede ser entendido como “causa raíz”, como fundamento del ser, es decir, como ser necesario: sólo Dios puede ser necesario.

martes, 25 de marzo de 2008

Miercoles Santo desde Oxford




Corto y pego una entrada de un Blog que el dominico Manuel Algel Maestro, O.P. tiene en la página www.dominicos.org, este hermano nos trae noticias y actos de la orden por todo el mundo. Este miércoles nos ha traido (con su permiso lo copio y pego en el Grimorio)... esto:

Son muchas y muy variadas las costumbres en Semana Santa en los diferentes lugares del mundo, que van desde las celebraciones del Triduo Pascual, las procesiones, las representaciones de la Pasión de Cristo, los conciertos u otras celebraciones litúrgicas.

Hoy nos trasladamos a Washington DC, al Convento de estudios que la Orden tiene en esa ciudad, capital de los Estados Unidos y que lleva por nombre Dominican House of Studies. Allí cada año, tal día como hoy, miércoles santo, se celebra al atardecer con gran concurrencia de público, el llamado oficio de tinieblas
El oficio de tinieblas no es otra cosa que los maitines y laudes del Jueves, Viernes y Sábado Santo, anticipados a la víspera correspondiente, al acercarse las tinieblas de la noche. El oficio del miércoles recorre la Pasión entera del Señor; el del jueves se detiene en Muerte y su larga Agonía; y el del viernes en sus Exequias y su Sepultura.

Las Lecciones del I Nocturno están sacadas de los "Trenos" o "Lamentaciones" de Jeremías, por cuya boca la Iglesia deplora con acentos desgarradores, la ruina y desolación de Jerusalén, es decir, de la humanidad; y para imprimir a sus quejas un sentimiento más hondo y penetrante, ha revestido la letra de estos trenos con una melodía plañidera y melancólica, muy parecida a la que cantan los judíos.

Para realizar este oficio, se deben tener todas las luces del templo apagadas, junto al altar debe haber un tenebrario o candelero con 13 velas o cirios los cuales representan a los 12 apóstoles y a Jesucristo, por este motivo deberá resaltar un cirio de los demás.

Los cirios se van apagando uno tras otro al término de cada salmo, para que al final quede únicamente encendido el cirio que más resalte. El sentido de esto es que se van apagando sucesivamente porque al acercarse la muerte del Redentor, los apóstoles lo fueron abandonando y el templo va quedando en tinieblas, de ahí el nombre del Oficio. Al llegar al último cirio, este se sitúa en la parte posterior al altar ocultándolo, símbolo de la entrada de Jesús a la sepultura, y a la vez, la permanencia de la Iglesia en espera de la Luz que surgirá en la Vigilia Pascual.

Este Oficio presenta todas las características de las exequias, como son; salmos, antífonas y responsorios fúnebres y de lamentación, omitiendo todo tipo de himno o doxología, sin acompañamientos musicales y con el altar desnudo, las imágenes cubiertas y en una absoluta oscuridad, salvo los cirios.


fuente:http://iniciativas.dominicos.org/articulos/miercoles-santo-desde-washington-dc-y-oxford

Tráeme a la vida




Evanescence es una banda de rock norteamericana que, aunque no lo parezca, ha estado muy cercana al llamado rock cristiano. El temor a encasillarse en este estilo les ha traído problemas internos entre ellos y parece que han ampliado estilos, pero siguen siendo una referencia dentro de su género. La canción que traigo es enormemente conocida, si tienes menos de 40 años dudo que la desconozcas, es su primer gran éxito y ha sonado en radio y televisión, pero lo que no sabe la mayoría de la gente que la escucha sin conocer inglés es que la canción está dedicada a Jesucristo... por eso está en el Grimorio.

Tráeme a la vida

¿Cómo puedes ver en mis ojos
como puertas abiertas?
Llevándote hasta mi interior
Donde me he hecho tan insensible
Sin alma mi espíritu está durmiendo en algún frío lugar
Hasta que la encuentras ahí y la llevas de vuelta a casa

(Despiértame)
Despiértame por dentro
(No puedo despertar)
Despiértame por dentro
(Sálvame)
Di mi nombre y sálvame de la oscuridad
(Despiértame)
Ordena a mi sangre que corra
(No puede despertar)
Antes de acabar incompleta
(Sálvame)
Sálvame de la nada en la que me he convertido

Ahora que sé lo que soy sin tí
No puedes simplemente dejarme
Respira en mí y hazme real
Tráeme a la vida

(Despiértame)
Despiértame por dentro
(No puedo despertar)
Despiértame por dentro
(Sálvame)
Di mi nombre y sálvame de la oscuridad
(Despiértame)
Ordena a mi sangre que corra
(No puede despertar)
Antes de acabar incompleta
(Sálvame)
Sálvame de la nada en la que me he convertido

Tráeme a la vida
(He estado viviendo una mentira, no hay nada dentro)
Tráeme a la vida

Congelada por dentro sin tu roce,
Sin tu amor, querido.
Solo tu eres la vida entre la muerte

(Todo este tiempo no puedo creer que no pude ver
Escondida en la oscuridad pero tu estabas enfrente de mí)

Parece que he estado durmiendo 1000 años
Tengo que abrir mis ojos a todo

(Sin un pensamiento, sin una voz, sin alma)
No me dejes morir aquí
(Tiene que haber algo más)
Tráeme a la vida

(Despiértame)
Despiértame por dentro
(No puedo despertar)
Despiértame por dentro
(Sálvame)
Di mi nombre y sálvame de la oscuridad
(Despiértame)
Ordena a mi sangre que corra
(No puedo despertar)
Antes de acabar incompleta
(Sálvame)
Sálvame de la nada en la que me he convertido)

Tráeme a la vida.
(He estado viviendo una mentira, no hay nada dentro)
Tráeme a la vida

martes, 18 de marzo de 2008

Verbo Encarnado


El mensaje de Cristo es lo único capaz de llenar el corazón del hombre. Afirmando con San Agustín, nuestro corazón no descansará hasta llegar a Dios. Este misterio del hombre se desvela en el Verbo Encarnado. ¿A quién podemos acudir en el dolor, la muerte o la culpa?¿Quién presta el amor absoluto que necesita el hombre para vivir? Lógicamente iríamos a Aquél que es camino, verdad y vida, a Aquél que viéndolo nos hace ver al Padre. Adán, el primer hombre, es figura de Jesús, pero comete el primer pecado y queda necesitado de reconciliación con Dios. Cristo es el nuevo Adán, el Salvador, el Revelador y la revelación del misterio del Padre y de su Amor por nosotros. Llamando a Cristo Adán, decimos que Cristo es la verdadera figura del hombre. Según Ratzinger, en la Biblia la palabra “Adán” expresa la unidad de todo el género humano. Cristo es como nosotros pero sin pecado, es el hombre ejemplar, el hombre perfecto que dignifica la naturaleza humana y restaura en los descendientes de Adán la semejanza divina perdida en el pecado original, su muerte y resurrección es el medio para reconciliarnos con Dios. Su sacrificio sirve de ejemplo y abre un nuevo sentido a nuestra vida y nuestra muerte, y es que la redención es como una nueva creación. En esta nueva creación el cristiano, semejante a Cristo, recibe el Espíritu Santo y queda capacitado para cumplir la nueva ley de Cristo consistente en el amor. Por medio del Espíritu Santo, Cristo restaura al hombre y lo asocia al misterio de su pasión, de esta manera puede caminar a la resurrección con esperanza. En la Cruz, Cristo reúne a la humanidad para llegar al fin común. Puesto que Cristo murió por todos, todo esto es válido para todos los hombres de buena voluntad, no sólo a los cristianos. Dice Benedicto XVI en “Introducción al Cristianismo” que el hombre sólo llega a sí mismo cuando sale de sí mismo. El hombre está orientado al otro, al verdaderamente otro, a Dios, y cuanto más está en Dios, más está en sí mismo. El hombre es verdaderamente él mismo cuando es verdaderamente apertura a Dios, cuando menos limitado esté dentro de sí mismo. Cristo es el que se trasciende totalmente a sí mismo y llega realmente a sí mismo. Jesús es en quien se palpa a Dios y se participa de Él. Este es el misterio del hombre, en Cristo y por Cristo se ilumina el enigma del dolor y la muerte. Cristo vence a la muerte y nos da la vida haciéndonos hijos de Dios. En palabras de Ratzinger, Dios crea del costado de Jesús, al igual que lo hizo del costado de Adán, una nueva Eva, una nueva humanidad. La Sangre y el Agua derramada por el costado de Jesús en la Cruz, son figuras de la Eucaristía y el Bautismo

Santo Tomás y la existencia de Dios


¿Dios existe?, es una pregunta que, aunque un poco olvidada hoy en día, se sigue haciendo la humanidad. La cuestión de Dios resuena en las conciencias ya que su respuesta no sólo afecta a la ciencia o a la filosofía. Comprobar empíricamente la existencia de Dios o, quizás si cabe, la no existencia de Dios, cambiaría radicalmente y para siempre la civilización en nuestro mundo. La respuesta a esta pregunta influye en el significado y el sentido de nuestro propio ser, está unido a la finalidad de la existencia humana. De tener un sentido en Dios la vida podría pasar a no tener ningún sentido. Si queremos que el hombre tenga oportunidad de encontrar un sentido a su existencia tiene derecho a los mejores caminos para encontrar a Dios. Utilizando las ideas de San Agustín, el hombre tiene necesidad de Dios y no descansa hasta reposar en Él. Cada uno de nosotros lleva una pregunta esencial y necesita con ella una respuesta verdadera, nos damos cuenta que somos unos seres limitados y finitos, y conocemos sin embargo lo infinito. Deseamos ir de lo finito a lo infinito, buscamos la solución a nuestra limitación, a la finitud, una solución a la muerte, buscamos en definitiva la salvación. Es importante tener fe, saber que Dios existe. Según Pascal, que no sabía si Dios existía o no, la cuestión era cosa de la voluntad del hombre. La existencia de Dios no puede ser conocida de igual manera que conocemos un fenómeno de la naturaleza, por lo tanto lo mejor que se puede hacer es apostar por su existencia y vivir como si no hubiera ninguna duda de la existencia de Dios. Es algo meramente práctico, si soy buena persona y Dios existe me salvaré, si no existe Dios, no importa ser bueno o malo, pero si soy malo no seré bien tratado por la historia. Para Pascal la mejor elección en todos los casos era ser bueno. Pero en contra de lo que dice Pascal, el hombre aunque no puede conocer la esencia de Dios, sí puede conocer la existencia de Dios. Siglos antes, Santo Tomás ya había enunciado cinco vías para demostrar la existencia de Dios, cosa que era evidente para él. Cuando decimos “Dios Existe” identificamos el sujeto con el predicado ya que Dios es su mismo ser, es decir, la existencia de Dios es evidente en sí misma, pero necesita ser demostrada. Santo Tomás enseña que el intelecto es lo mejor que ha creado Dios, pero, siguiendo a Juan Pablo II, no por eso vamos a dejarnos llevar por el racionalismo haciendo caso sólo al intelecto. Precisamente el ser que Dios ha creado con intelecto es un ser complejo y rico en matices, un ser que desea entender lo visible y también lo invisible, es decir, conocer a Dios. Para ello Santo Tomás no ve otro remedio que utilizar la búsqueda filosófica ayudada y dirigida por la teología, y nace la teosofía, es decir, la teología natural, que no es más que una parte de la filosofía que se ocupa de la existencia de Dios y sus atributos. Santo Tomás toma la vía de los filósofos, refiriéndose con ello a las especulaciones filosóficas sobre Dios. Los teólogos de aquella época se habían alejado de este tipo de investigaciones, pero como recuerda Juan Pablo II, en el pensamiento de estos teólogos no tenía mucho sentido la investigación filosófica del Dios Vivo, ya que si ya había hablado y se había revelado en su propio Hijo no hacía falta investigar. Santo Tomás, sin embargo, no abandona la especulación filosófica y al final consigue que la filosofía colabore con la teología en sus cinco vías de acceso a Dios. La luz de la razón y de la fe proceden ambas de Dios y no pueden contradecirse. Reconoce que la fe como opción libre, ayuda a la razón, y ésta, ayudada por la fe es liberada de la fragilidad del pecado y elevada al conocimiento de Dios. Como decía antes, es cierto que Dios ya se había revelado, y eso era algo que había quedado bastante claro en las Escrituras, pero, y esto es lo importante, lo que hace que las cinco vías sean privilegiadas es que las pruebas de Santo Tomás son caminos de acceso a Dios que parten de datos empíricos. El punto de partida de las cinco vías es siempre un hecho de la experiencia. Se parte de datos sensibles para llegar a Dios como causa, son demostraciones "a posteri", que van de los efectos a la causa. Ésta era la diferencia con otro tipo de pruebas como la demostración “a simultaneo” de San Anselmo de Canterbury o las “pruebas morales”. Estas pruebas, basadas en intuiciones humanas, o en concepciones mentales no parten de hechos de la experiencia y no tienen la firmeza de las vías.

domingo, 16 de marzo de 2008

La masa del protón


Tengo la certeza de que la masa del protón es de 1.67 · 10-27 kg. Lo creo, pero es algo que no puedo saber por experimentación directa, puedo consultar varios libros de química y constatar que los datos son coincidentes, pero podría ser un error. Este caso está dentro del campo de las certezas, mi mente se adhiere perfectamente al juicio del libro de física, pero no por ello el libro de física está en la verdad, nadie me asegura que la ciencia en quince o veinte años con tecnologías más avanzadas averigüe otro dato que desmienta éste. Precisamente la certeza hace posible el error. En la ciencia la certeza de las hipótesis es grande, aunque no absoluta. Nuestro conocimiento del mundo físico no es perfecto, el campo de aplicación de las leyes y los datos científicos no siempre es conocido con exactitud y no suele ser fácilmente comprobable. Por otro lado, estas leyes y teorías se forman por generalización y su campo de aplicación no es siempre conocido. Un ejemplo de todo ésto lo encontramos en la historia del estudio del planeta Venus. La primera persona que contempló Venus a través de un telescopio fue Galileo en 1609, y lo que vio es un planeta que reflejaba la luz del sol con intensidad, a medida que la ciencia avanzaba, mejores telescopios fueron apuntando hacia Venus, y lo que siempre se veía era la luz del sol reflejada en lo que parecía una densa capa de nubes. Esta observación dio lugar, en las mentes más avanzadas de principios del siglo XX, a una curiosa reflexión: No se ve nada en Venus porque está totalmente cubierto de nubes, las nubes están formadas por agua, pero las nubes de Venus parecen más espesas que las de la tierra, por lo tanto hay mas agua, entonces si hay más agua, habrá superficies pantanosas en Venus, y si hay pantanos habrá plantas, insectos e incluso dinosaurios. Es decir, no se ve nada en Venus a través del telescopio. Conclusión: el planeta está lleno de dinosaurios. Finalmente cuando en los años sesenta del siglo XX la sonda espacial soviética Venera aterrizó sobre la superficie de Venus descubrió que el planeta es absolutamente inapropiado para la vida, las nubes de Venus son de ácido sulfúrico. De la misma manera, la masa del protón podría no ser de 1.67 · 10-27 Kg. Es el problema del método inductivo, las teorías que dan los investigadores no son más que explicaciones que se dan para intentar comprender una serie de fenómenos. También en este caso podría hablarse de fe, de asentir con certeza pero sin evidencia, basándome en el testimonio de otro. Yo no puedo ver ningún protón para comprobar que su masa es la que dice el libro, pero considero dicho libro con valor y autoridad (de momento) suficiente para apoyar mi certeza en la evidencia que me da el autor del libro, la mayoría de los datos científicos con los que nos movemos en el mundo son de este tipo.

Rezar en gallego


Dos siglos lleva el Estado Liberal, nacido de la sangrienta Revolución Francesa, dictando leyes para hacer efectiva la separación Iglesia-Estado. En Mateo 22, 15-22 y sus paralelos Marcos 12,13-17 y Lucas 20, 21-26 se dice la famosa frase “a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”. Todos entendemos su significado referente a la separación religión-política que nos ocupa en estas líneas. Siempre es el poder político el que dicta la ley para alejar a la Iglesia y poco a poco quitarle el poco espacio público que le queda, y cada ley va junto a una acusación de que “la Iglesia tiene demasiado poder y que hay que acabar con esa cosa llamada Conferencia Episcopal”. Tampoco es nuevo la utilización de la Iglesia para hacerla instrumento de manipulación política al servicio de la “libertad”, algo que a poco que sepamos de historia ya sabemos que hacía el genocida Napoleón. Pero yo creía que estos políticos tan modernos que tenemos en España, quiero decir, Exespaña, eran más modernos que Napoleón y no necesitaban instrumentalizar a la Iglesia. Pues sí, lo necesitan y mucho. Si no, a cuento de qué la Xunta de Galicia lanza una campaña para avisar de cómo ha de imponerse el gallego en todas las fiestas locales de cada aldea. Dado el fervor religioso que inspira los festejos gallegos, la Xunta no tiene más remedio que intervenir en los usos lingüísticos del ritual católico, así se pide que se ponga énfasis para que las liturgias religiosas sean en lengua gallega, también se avisa de que en el momento de la consagración se interprete el Himno Gallego. Ahora que ya se nos había pasado el susto de las misas en latín nos vienen con las misas en gallego. A mí me da igual como se diga misa, cada uno puede hacerlo como lo sienta, en gallego, latín o en lenguaje de signos, pero lo que no puede ser es que desde el poder político se “avise de la conveniencia”, se “recomiende”, “se pide que se ponga énfasis”. Esto se llama injerencia del Estado en la Iglesia. ¿Qué tal sentaría si un obispo, opinase (y no digo avisar ni recomendar) que antes de las reuniones del parlamento gallego se rezase el Padrenuestro? Dirían que la Iglesia debe estar en su sitio, que no debe meterse con cosas que no son de su negociado etc etc, pues eso mismo...... que la Xunta se la envaine con sus recomendaciones.

viernes, 14 de marzo de 2008

El brazo tonto II


Qué "jartá" de reir....

De verdad que es el brazo tonto del PSOE.

Si Pepiño Blanco hace todo con la misma maestría podemos estar tranquilos. Si para votar mete el sobre sepia en la urna blanca y el sobre blanco en la urna sepia, cuando le toque ser el encargado de poner los "puntos sobre las íes" a la Iglesia acabará haciendo de monaguillo del Cardenal Rouco.
No debemos preocuparnos de nada.